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jueves, 30 de abril de 2015

ABIDJAN (Costa de Marfil)



Los mininos son muy majos y juguetones, pero agradezco enormemente que en general y por Costa de Marfil no se vea ni un sólo gato. Las causas nos las podemos imaginar. Sólo se nota su presencia de forma muy tímida en alguna residencia privada. Y se nota que no hay estos predadores por la ciudad porque es una gozada disfrutar con las incursiones de este pequeño dragón de vivos colores, conocidos como "Margouyas" por la población local.


Las Agamas son uno de los reptiles más abundante de esta parte de África. Y en los hoteles andan a sus anchas sin que nadie las persiga o tire piedras. Así que podemos disfrutar un largo rato de su presencia y constumbres. Y en algo se parecen a nosotros. El sol castigador también les afecta y no dudan el alzar los dedos para evitar la “quemazón”.

Los grandes machos son imponentes. Grandes machos, entre comillas, porque apenas sobrepasan los 30 cm. Pero se muestran “orgullosos” y gallardos en lo alto de muros y paredes con un aire de superioridad que ralla el insulto.

Están al pille de todo lo que caiga... incluido sus damas que en cuanto una se pone a tiro enseguida se presta a cortejarla con un baile de flexiones digno del más cachas del gimnasio.

Hembra de Agama


Pero si quien aparece es un jovenzuelo corre el riesgo de ser incluído en el menu. Tan variado y varipinto como todo aquello comestible que se le ponga a tiro. Cacahuetes, patatas fritas, pollo, pequeños roedores... todo aquello que le quepa en la boca.

Jóven Agama



Y aunque parezcan indiferentes a lo que ocurre a su alrededor no se les pasa por alto nada


Espero que os haya gustado

Un saludete

Gorka Ocio

viernes, 19 de diciembre de 2014

OSSIBISSA (Costa Marfil)

En Costa Marfil hay una gran laguna, abierta al mar desde la que opera prácticamente toda la ciudad de Abidjan. Capital administrativa, es la ciudad comercial y financiera más importante de este país africano... con un importante puerto de mercancías y no menos importante puerto pesquero.

Este enclave es la Laguna de Ébrié y en ella se encuentra Ossibissa. Una gran isla distante a unos pocos kilómetros de Abidjan y que permanece cubierta por miles de cocoteros y grandes mangos. Aquí existe una importante comunidad pesquera.


La conexión con el "continente" es principalmente a golpe de remo...


Aquí los marfileños viven en humildes chozas de cañas de bambú y madera que se camuflan entre la densa vegetación...



Donde la pesca es su principal actividad




Aunque no desaprovechan la ocasión que le brindan los grandes mercantes y atuneros que embarcan y desembarcan aquí sus mercancías para intentar vender sus frutas tropicales... como las piñas, cocos y mangos.


Un saludete

Gorka Ocio

jueves, 31 de enero de 2013

EL PLATEAU DE ABIDJAN (Costa de Marfil)


En el “barrio” de Plateau de la ciudad marfileña de Abidjan se reproduce día tras día uno de esos espectáculos de la naturaleza difíciles de olvidar. Cerca del millón de unos grandes quirópteros conocidos como Zorros voladores utilizan los grandes árboles que pueblan sus calles como dormidero. Un dormidero distinto a lo que nosotros conocemos como dormidero en nuestra ciudad natal... aquí en Europa. Y es que estos no duermen de noche sino de día.

Así que apelotonados y bocabajo esperan impacientes el fin de la luz solar, para en un despertar más ruidoso que la propia ciudad, trasladarse todos casi al unísono y durante más de hora y media a los grandes árboles tropicales que rodean la ciudad. Dulces Mangos y Papayas figuran en su dieta. Grandes frutas e incluso el azucarado néctar de las flores. Polinizadaros vitales... en un cada vez más humanizado entorno.


Apelotonados en las ramas y ajenos al ruido de la ciudad se desperezan entre empujones a medida que se acaba el día en un ruido ensordecedor.




Entonces a medida que la noche gana al día y poco a poco... los zorros voladores realizan pequeños vuelos entre los cientos de árboles de esta populosa ciudad para en un espectáculo increíble comenzar a salir en una "interminable" hora rumbo a la comida.






Agradecer a mi amiga Vanessa Rojo responsable del Instituto Español de Oceanografía en Africa del Oeste haberme enseñado tal espectáculo.